UGT reclama que el poder adquisitivo de las personas trabajadoras no se vea afectado por los conflictos globales

Tras conocer los datos del IPC el sindicato reivindica en este Primero de Mayo medidas para reforzar el estado del bienestar y que los trabajadores y las trabajadoras no paguen las consecuencias de las guerras

Fecha: 29 Abr 2026

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Los datos del IPC adelantado del mes de abril, publicados hoy por el INE, sitúan la inflación anual en un 3,2%, dos décimas menos que el mes de marzo. Este descenso se debe, principalmente, al comportamiento de la electricidad, tras la bajada impositiva implementada por el Gobierno. Por su parte, los carburantes —gasolina y gasóleo— siguen subiendo de precio, como consecuencia de la guerra iniciada por EE.UU en Oriente Medio y su impacto sobre los mercados energéticos.

La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles y refleja mejor la evolución estructural de los precios, se modera una décima, hasta el 2,8%. De este modo, la diferencia entre la tasa general y la subyacente se recorta hasta las cuatro décimas. Así, el actual repunte inflacionista se concentra en factores externos y energéticos, de modo que, por el momento, no se ha trasladado de forma directa al resto de bienes y servicios.

No obstante, la experiencia pasada reciente revela que ese efecto coste es aprovechado por las empresas para incrementar sus beneficios, provocando una segunda ola inflacionista, lo que presiona a la baja los salarios reales de las personas trabajadoras. 

Por ello, insistimos en que la estrategia sindical en el actual contexto inflacionario y de expectativas negativas debe apoyarse en principios de coordinación salarial, preservación del poder adquisitivo y coherencia macroeconómica. Por ello, se propone una arquitectura estratégica basada en el reforzamiento del rol del AENC como mecanismo de coordinación

Así, el AENC constituye el principal instrumento para la alineación de expectativas salariales en el ámbito estatal. En este sentido, la estrategia sindical debe centrarse en:

  • Consolidar el incremento salarial mínimo del 4 % anual para 2026–2028, conforme a las propuestas sindicales ya formuladas.
  • Garantizar que esta orientación se traslade efectivamente a la negociación sectorial, evitando mecanismos de absorción o compensación que erosionen su impacto real.
  • Fortalecimiento de las cláusulas de garantía salarial.

Por su parte, la capacidad de resistencia que está mostrando nuestra economía ante los grandes retos actuales responde, en buena medida, a las políticas desarrolladas en los últimos años, que han demostrado que la mejora de los derechos laborales contribuye simultáneamente a elevar la calidad de vida de las personas trabajadoras y a fortalecer los resultados económicos. Con todo, UGT reclama también la aprobación de ayudas directas a familias con rentas bajas, de manera similar a la ayuda de que ya se implementó durante la anterior crisis inflacionaria derivada del inicio de la invasión rusa de Ucrania.

Por último, UGT hace un llamamiento a la movilización para seguir defendiendo el empleo de calidad, el estado del bienestar y la paz. Porque está en juego el futuro del trabajo y la capacidad de las familias para vivir con dignidad. Por eso, frente a la guerra, frente a quienes empobrecen a la mayoría social y frente a quienes pretenden privatizar lo que es de todos, este Primero de Mayo salimos a reclamar un reparto más justo de la riqueza. Porque los derechos se defienden y lo que no se lucha, se pierde.

 


Fuente: UGT