UGT reclama más protección ante el despido y medidas para solucionar el paro de larga duración
El sindicato valora los nuevos datos del paro positivamente. Sin embargo, para continuar creando empleo de calidad se debe atender a las cuestiones estructurales que afectan a la población
Fecha: 02 Jun 2026
Los datos de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social de mayo, difundidos hoy, muestran una evolución positiva del mercado laboral, con un fuerte incremento de la afiliación y reducción del paro. Como viene siendo habitual, mayo se comporta, por motivos estacionales, como uno de los meses más dinámicos y favorables para el empleo a lo largo del año.
La afiliación a la Seguridad Social crece en 231.975 personas, el segundo mayor aumento de la serie histórica, lo que permite alcanzar 22.337.806afiliados medios, un nuevo récord. Además, en términos desestacionalizados, la afiliación registra un incremento de 63.737 personas, lo que confirma que la creación de empleo mantiene una sólida tendencia positiva, más allá del impulso estacional característico de este mes.
En comparación con hace un año, el número de personas afiliadas aumenta en 553.431, situando la tasa de crecimiento del empleo en el 2,5%, un punto por encima del dato de abril, mostrando una gran fortaleza a pesar de la difícil coyuntura internacional, reflejo de la resiliencia de la demanda de trabajo y de la capacidad de la economía para seguir generando empleo.
Por su parte, el paro registrado desciende en mayo en 36.323 personas, aunque en términos desestacionalizados aumenta en 9.755 personas. En conjunto, el número de personas en desempleo se sitúa en 2.320.721, la cifra más baja para un mes de mayo desde 2008 y un 5,5% inferior a la registrada hace un año. En este sentido, es destacable que el ritmo de descenso anual del desempleo siga siendo tan considerable, a pesar de que el paro está ya en niveles históricamente bajos, con lo que cada vez es más difícil lograr nuevas reducciones.
Durante este mes se han formalizado un total de 1.323.719 contratos, de los cuales 572.061 corresponden a contratos indefinidos, lo que supone el 43,2% del total, 33,1 puntos porcentuales más que en mayo de 2021, previo a la entrada en vigor de la reforma laboral. Dentro de esta modalidad, los contratos indefinidos a tiempo completo, como forma de empleo más estable, alcanzan los 234.774 contratos, con una participación del 17,7% sobre el total, una proporción aproximadamente tres veces superior a la registrada antes de la reforma.
En lo que respecta a la temporalidad de la afiliación, este mes ha aumentado ligeramente con respecto al mes de abril, situándose en el 11,8%, aunque dos décimas por debajo del nivel de hace un año y 15,3 puntos inferior al registrado en el mismo mes de 2021, antes de la reforma laboral, que ha contribuido de forma significativa a reducir uno de los principales problemas históricos y estructurales del mercado de trabajo en nuestro país.
De este modo, la positiva evolución de la economía española sigue impulsando la creación de empleo, que continúa siendo una prioridad, puesto que la tasa de paro, aunque en el entorno del 10% por primera vez desde 2008, sigue siendo la más elevada de la UE. Asimismo, el mercado de trabajo ha ganado estabilidad y calidad tras la reforma laboral, con un aumento de más de 4,9 millones de personas con contrato indefinido desde marzo de 2021, lo que refleja un cambio estructural en el modelo de empleo.
Sin embargo, pese a estos avances, persisten desafíos relevantes en el mercado de trabajo, especialmente en lo relativo a las condiciones de vida y bienestar de las personas trabajadoras.
Conforme desciende el nivel de desempleo registrado, resulta cada vez más complejo mantener el mismo ritmo de reducción, ya que una parte muy significativa de las personas que permanecen en situación de desempleo forman parte de una bolsa estructural y persistente de paro sobre la que deben concentrarse prioritariamente los esfuerzos de las políticas públicas. En particular, las personas desempleadas de larga duración continúan representando el 34,6% del total de quienes buscan empleo, lo que pone de manifiesto las dificultades de acceso al mercado laboral que siguen afectando a una parte importante de la población trabajadora. En este contexto, y tal como se ha reclamado por UGT en el seno del Consejo General del Sistema Nacional de Empleo, resulta imprescindible constituir espacios específicos de Diálogo Social que permitan abordar de manera diferenciada dos de los principales retos pendientes de nuestro mercado de trabajo: por un lado, el desempleo de larga y muy larga duración que afecta a las personas mayores de 52 años y, por otro, las dificultades de acceso y estabilidad en el empleo que siguen condicionando las oportunidades laborales de la juventud.
Dar respuesta a esta realidad exige reforzar de manera decidida las políticas activas de empleo, impulsando itinerarios personalizados de inserción laboral, garantizando recursos humanos y técnicos suficientes en los servicios públicos de empleo, consolidando una cartera común de servicios en todo el territorio y avanzando en sistemas de evaluación que permitan medir rigurosamente su eficacia. Pero, además, estas políticas deben orientarse a preparar a las personas trabajadoras para los profundos cambios que ya están transformando la economía y el empleo. La formación permanente, la recualificación profesional y la adquisición de nuevas competencias digitales deben convertirse en elementos centrales de una estrategia que permita afrontar con garantías los desafíos derivados de la digitalización de los procesos productivos y de la creciente incorporación de la inteligencia artificial al mundo del trabajo.
Junto a ello, resulta imprescindible abordar las reformas pendientes de nuestro mercado laboral. En primer lugar, es necesario acometer una reforma del despido que adecúe plenamente la legislación española a las exigencias derivadas del artículo 24 de la Carta Social Europea Revisada, de las decisiones adoptadas por el Comité Europeo de Derechos Sociales y de la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 14 de abril de 2026. Ello exige recuperar los salarios de tramitación, reforzar el carácter reparador y disuasorio de las indemnizaciones por despido improcedente y avanzar hacia un sistema que garantice una protección efectiva frente a las extinciones injustificadas de los contratos de trabajo, otorgando además un mayor protagonismo a la persona trabajadora en la determinación de la consecuencia jurídica del despido ilícito.
Asimismo, tal y como han reclamado los sindicatos en la plataforma sindical unitaria, ha llegado el momento de afrontar una reforma en profundidad del contrato a tiempo parcial. Pese a los avances registrados en los últimos años, esta modalidad contractual continúa constituyendo una de las principales bolsas de precariedad de nuestro mercado laboral, afectando de manera especial a las mujeres y a determinados sectores de actividad. Resulta necesario reforzar las garantías de las personas trabajadoras a tiempo parcial, combatir la parcialidad involuntaria y evitar que esta modalidad siga utilizándose como un mecanismo de segmentación y precarización del empleo.
En definitiva, los datos vuelven a confirmar el dinamismo del mercado laboral español y su capacidad para seguir generando empleo y reduciendo el desempleo. Sin embargo, los retos que aún persisten exigen mantener y reforzar las políticas orientadas a mejorar la calidad del empleo, favorecer la inserción de las personas con mayores dificultades de acceso al mercado de trabajo, garantizar una protección adecuada frente al despido injustificado, combatir las formas de precariedad todavía existentes y elevar los salarios. Solo así será posible avanzar hacia un modelo productivo más equilibrado, innovador y sostenible, capaz de combinar competitividad económica, cohesión social y trabajo decente para todas las personas.
Datos de interés:
• El paro registrado ha bajado en 36.323 personas, situándose en un total de 2.320.721, aun así, la cifra más baja en un mes de mayo desde 2007. Por su parte, en términos anuales, el paro ha descendido en 134.162 personas.
• Los hombres registrados como desempleadas se reducen en 16.007 respecto a abril, y las mujeres en 20.316. En consecuencia, hay 1.404.110 mujeres desempleadas y 916.611 hombres. Con respecto al mismo mes del año anterior, el desempleo femenino se reduce en 82.311mujeres (-5,4%) y el masculino en 51.851 hombres (-5,5%). Con estas cifras, las mujeres representan el 60,5% de las personas en desempleo.
• El desempleo entre los menores de 25 años baja en 4.738 personas (-2,8%) este mes, y se sitúa en un total de 164.955. En términos interanuales, el desempleo juvenil ha descendido un 3,5% (6.048 jóvenes desempleados menos).
• En lo que se refiere a los trabajadores extranjeros, el número de parados registrados cae en mayo en 3.673 personas; situándose en un total de 337.878 personas extranjeras desempleadas. En términos anuales, se observa un descenso del 1,4%, lo que implica 4.933 trabajadores extranjeros desempleados menos.
• Con respecto al mes anterior, se registra una caída del paro de 29.829 (-1,7%) en el sector servicios, de 2.665 (-1,5%) en industria, de 2.304 (-1,4%) en construcción y de 1.628 (-2,3%) en la agricultura. Por su parte, el colectivo Sin Empleo Anterior aumenta en 98 (0,04%).
• Por su parte, la variación desestacionalizada muestra un incremento de 63.737afiliados y se sitúa en 22.116.022personas. Por su parte, la tasa de temporalidad de las personas afiliadas a la Seguridad Social se mantiene en el 11,8%, mientras que antes de la reforma laboral era del 27,1% en ese mismo mes. En el caso de los menores de 30 años, la caída de la tasa es aún mayor, pasando del 49,2% al 18,9% en el mismo periodo, esto es, 29,7 puntos porcentuales menos que la que había antes de la reforma.
• Por su parte, el volumen total de contratos cae en 5.264 en términos anuales (-0,4%). Además, hay un menor número de contratos realizados si se compara con antes de la reforma laboral lo que supone un aspecto positivo derivado de que el mercado laboral comienza a mostrar signos de estabilización, y lo hace además manteniendo el peso de los indefinidos sobre el total de contratos en niveles elevados (43,2% en el mes).
• La modalidad de contratación a tiempo completo se sitúa en el 55,8% del total de contratos. Por su parte, la modalidad más estable de contratación, los indefinidos a tiempo completo, suponen el 17,7% del conjunto de contratos y, la más precaria, los temporales a tiempo parcial, el 18,7%.
• Por último, el número de beneficiarios de prestaciones se situó en abril en 1.779.989 personas, un 2,7% superior a los existentes el mismo mes del año anterior (1.732.618). Con este nivel de protección, la tasa de cobertura en el mes fue del 80,9%, 9,7 puntos mayor a la del año anterior.
