UGT reclama aprovechar el récord histórico de empleo para culminar las reformas pendientes del mercado laboral

El sindicato valora el nuevo máximo de ocupación y la caída del paro, pero insiste en reducir la jornada, mejorar los salarios, reforzar la protección frente al despido y afrontar con garantías las transiciones verde y digital

Fecha: 28 Jul 2026

Los datos del segundo trimestre de la EPA de 2026, publicados hoy, registran un nuevo máximo histórico de empleo, con un aumento de la ocupación de 486.000 personas respecto al trimestre anterior, hasta alcanzar un total de 22.779.000 personas ocupadas. Se trata de un incremento especialmente relevante, aunque debe tenerse en cuenta el impulso estacional característico de este periodo, previo a la temporada estival, ya que los segundos trimestres suelen ser habitualmente los mejores del año para la creación de empleo.

No obstante, incluso teniendo en cuenta este componente estacional, los resultados confirman la positiva dinámica subyacente del mercado laboral. En este sentido, tras corregir la estacionalidad, el empleo aumenta un 0,5%, prolongando la tendencia de crecimiento sostenido que se mantiene desde el final de la pandemia. En términos interanuales, la ocupación se incrementa en 510.200 personas, un 2,3% más, encadenando ya veintiún trimestres consecutivos de crecimiento anual.

Por su parte, el número de personas desempleadas se reduce en 213.300 personas durante este trimestre, hasta situarse en un total de 2.495.300. En consecuencia, la tasa de paro disminuye en 9 décimas, hasta el 9,9%, y se sitúa en su nivel más bajo para un segundo trimestre desde el año 2007. En términos interanuales, el desempleo se reduce en 57.800 personas, un 2,3% menos.

Aunque estos resultados son positivos, sigue siendo necesario reforzar la capacidad de reducción del desempleo en España para absorber a las casi 2,5 millones de personas que continúan en paro, especialmente en el caso del desempleo de larga duración, que afecta al 35,7% de las personas desempleadas. Este porcentaje pone de manifiesto las limitaciones de las actuales políticas activas de empleo, que deben mejorar su diseño y evaluación, y de unos servicios públicos de empleo que necesitan mayores recursos y capacidades técnicas para ofrecer una orientación personalizada y eficaz, especialmente mediante una red suficiente de profesionales especializados.

En lo que respecta a la calidad del empleo, la tasa de temporalidad aumenta en 3 décimas durante este trimestre, hasta situarse en el 15,1%. Este incremento es habitual en el segundo trimestre del año como consecuencia de la estacionalidad de determinadas actividades vinculadas a la temporada estival. No obstante, el dato continúa situándose muy por debajo de los niveles previos a la reforma laboral de 2021 y confirma el cambio estructural producido en el mercado de trabajo español. Concretamente esta tasa de temporalidad se encuentra 10,5 puntos por debajo de la registrada en 2021, cuando alcanzaba el 25,6%. La reforma laboral ha permitido reducir de manera sustancial la temporalidad y avanzar hacia un mercado de trabajo más estable, aunque resulta necesario seguir actuando sobre las formas de precariedad que todavía persisten.

Precisamente, la buena marcha del mercado laboral español nos sitúa en las mejores condiciones para acometer, con urgencia, las transiciones que deben prepararnos para el mercado de trabajo del futuro. Una de ellas es la transición verde, que observamos estos días con especial preocupación ante la cantidad de incendios que asolan nuestro país y que demuestran hasta qué punto es necesario adaptar España a los efectos del cambio climático. Esta adaptación debe alcanzar también al mercado de trabajo, tanto en la protección de las personas trabajadoras frente a los riesgos climáticos como en el acompañamiento de los sectores y territorios afectados por la transformación ecológica.

Junto a ella, la transición digital y, en particular, la introducción de la inteligencia artificial, que ya está marcando las relaciones laborales. Su despliegue debe gobernarse con transparencia, participación sindical y negociación colectiva, de manera que la tecnología se ponga al servicio de un empleo de más calidad y no de nuevas formas de precariedad o de control injustificado de las personas trabajadoras.

Los datos de la EPA muestran que la positiva evolución del empleo debe ir acompañada de nuevas transformaciones que permitan mejorar las condiciones de trabajo y la calidad de vida de las personas trabajadoras. En este sentido, resulta prioritario reducir la jornada laboral máxima hasta las 37,5 horas semanales, una medida que permitiría mejorar la conciliación y el tiempo de vida, además de contribuir a una mejor organización del trabajo y a ganancias de productividad.

Asimismo, la parcialidad continúa siendo elevada y, en una parte muy importante de los casos, no responde a una verdadera elección de las personas trabajadoras. En este trimestre, la parcialidad involuntaria afecta al 43,8% de las personas que trabajan a tiempo parcial, lo que significa que prácticamente la mitad de estas personas no trabajan a jornada completa porque no encuentran un empleo con esas características.

Esta situación evidencia la necesidad de seguir actuando para evitar el uso fraudulento o abusivo de la contratación a tiempo parcial y garantizar que las personas trabajadoras puedan acceder a empleos con una jornada suficiente para obtener ingresos adecuados y desarrollar un proyecto de vida digno.

Por otro lado, la regulación del despido continúa siendo una cuestión pendiente en España. La protección frente al despido injusto e ilegal debe garantizar una reparación adecuada e íntegra para las personas trabajadoras afectadas, en línea con la Carta Social Europea y con los pronunciamientos del Comité Europeo de Derechos Sociales. Por ello, UGT reclama una reforma que restablezca la equidad en esta materia y garantice una protección efectiva frente al despido improcedente.

Asimismo, pese a los buenos datos, subsisten problemas estructurales que no pueden perderse de vista: una tasa de desempleo todavía elevada, con casi 2,5 millones de personas en paro, y unos salarios bajos que lastran la capacidad adquisitiva de las personas trabajadoras. Por ello, es necesario impulsar un nuevo Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva que permita continuar elevando los salarios y asegurar una distribución más equitativa de los incrementos de márgenes y beneficios empresariales. Impulsar el crecimiento de los salarios resulta imprescindible si queremos que la mejora económica y del empleo llegue al conjunto de nuestra sociedad y si queremos mantenerla en el tiempo. La importancia de la subida salarial se hace especialmente evidente, además, en el mercado de la vivienda, donde el encarecimiento de los precios está absorbiendo una parte creciente de los ingresos de los hogares trabajadores.

En resumen, los datos de la EPA del segundo trimestre de 2026 confirman la fortaleza del mercado laboral español, con un nuevo máximo de empleo y una reducción del desempleo. Aunque el segundo trimestre incorpora habitualmente un importante impulso estacional vinculado a la temporada estival, la evolución subyacente continúa siendo positiva y mantiene la tendencia de creación sostenida de empleo de los últimos años. Sin embargo, persisten desafíos estructurales que requieren un impulso reformador adicional. La parcialidad no deseada, el desempleo de larga duración, la necesidad de seguir mejorando la protección frente al despido y la mejora de los salarios continúan siendo cuestiones pendientes. A estas prioridades debe añadirse la reducción de la jornada laboral máxima, una medida fundamental para mejorar la conciliación, el tiempo de vida y la calidad del empleo. Y, junto a todo ello, la buena marcha del empleo debe aprovecharse para acometer con urgencia las transiciones verde y digital —incluida la gobernanza de la inteligencia artificial— que preparen a nuestro país para el mercado laboral del futuro.

Datos de interés

Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2026 publicada por el INE, la ocupación aumentó en 486.000 personas respecto al trimestre anterior, situando el número total de personas ocupadas en 22.779.000. En comparación con el mismo trimestre de 2025, el empleo creció un 2,3%, lo que supone 510.300 personas ocupadas más. Por sectores de actividad, utilizando la nueva clasificación de la CNAE de 2025, el empleo aumentó en este trimestre en la construcción un 3,6% (56.600 personas más), seguido de los servicios que crecieron un 2,4% (397.400 personas más) y, por último, la industria lo hizo un 1,3% (38.200 más). Por su parte, el sector primario se redujo un 0,8% (6.200 personas menos). Este comportamiento refleja el impulso estacional propio del segundo trimestre del año.

El número de personas desempleadas disminuyó en 213.300 respecto al trimestre anterior, situándose el total en 2.495.300 personas, el mejor dato para un segundo trimestre desde 2008. Como consecuencia, la tasa de paro descendió 9 décimas, hasta el 9,9%, recuperando por segunda vez desde el primer trimestre de 2008 una tasa de un dígito. En comparación con el mismo trimestre del año anterior, esta tasa se redujo en 4 décimas. Por su parte, el porcentaje de desempleo de larga duración, es decir, el de las personas que llevan más de un año buscando empleo respecto al total, se situó en el 35,7% del total de personas desempleadas, 7 décimas menos que el trimestre anterior. En términos absolutos, esta situación afecta a 892.500 personas.

En cuanto al empleo asalariado, aumentó en 529.200 personas, alcanzando un total de 19.585.400. Este incremento se produjo tanto entre las personas con contrato indefinido, que aumentaron en 386.900, como entre las personas con contrato temporal, que lo hicieron en 142.300. Como resultado, la tasa de temporalidad aumentó 3 décimas respecto al primer trimestre de 2026, situándose en el 15,1%, uno de los valores más bajos registrados desde el inicio de la serie histórica del INE en 1987.

En total, hay 16.629.300 personas con contrato indefinido, 606.800 más que hace un año, mientras que el número de personas con contrato temporal experimentó una variación de 34.900 más en términos interanuales.

Atendiendo al tipo de jornada, el empleo a tiempo completo aumentó en 405.400 personas durante el trimestre, mientras que el empleo a tiempo parcial lo hizo en 80.600. Por su parte, la parcialidad involuntaria se situó en el 43,8%, un porcentaje todavía muy elevado, ya que prácticamente la mitad de las personas que trabajan a tiempo parcial lo hacen por no encontrar un empleo a jornada completa. Además, cabe destacar que, en comparación con el segundo trimestre de 2025, hay 560.600 personas más con contrato indefinido y jornada completa, que es la modalidad laboral más deseable.

Por último, el número de hogares con todos sus miembros activos en situación de desempleo disminuyó en 86.500 durante el trimestre, situándose en un total de 764.200 hogares. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de seguir impulsando la creación de empleo de calidad y reforzar las políticas activas de empleo para facilitar la reincorporación al mercado laboral, especialmente de las personas con mayores dificultades de acceso al empleo.

La EPA, en datos 

  • En el segundo trimestre de 2026 el desempleo ha descendido en 213.300 personas, registrando un total de 2.495.300 personas desempleadas. Por su parte, la tasa de paro se sitúa en el 9,9%, 9 décimas inferior a la del primer trimestre de 2026 y 4 décimas menor que la del mismo trimestre de 2025. En términos anuales, el número de personas en paro ha caído en 57.800, es decir, un 2,3% menos. 
  • La tasa de paro de los hombres en este trimestre es de un 8,8%, mientras que la de las mujeres es del 11%. Por otro lado, la brecha de empleo entre hombres y mujeres sigue siendo elevada, aunque disminuye ligeramente respecto a la registrada el trimestre anterior: el 46,6% de las personas ocupadas son mujeres, mientras su peso en el desempleo es del 52,7% y en la inactividad del 57,1%. 
  • La tasa de paro entre los menores de 25 años se reduce hasta el 23,8% mientras que entre los mayores de 55 años lo hace hasta el 9%. 
  • El número de personas desempleadas entre las personas extranjeras disminuyó en el trimestre en 106.700 personas y su tasa de paro se reduce al 14,3%. 
  • El número total de personas ocupadas es de 22.779.000 personas, 486.000 más que el trimestre anterior. Distinguiendo por sexo, aumenta la ocupación masculina (en 236.300 hombres más) y la femenina (249.700 mujeres más) en este trimestre. 
  • El número de personas ocupadas se ha incrementado en términos anuales en 510.200 personas (un 2,3%); encadenando así veintiún trimestres consecutivos de incrementos anuales. 
  • No obstante, en este trimestre se han incrementado el número de horas trabajadas (4,3% más). Por su parte, en términos anuales, las horas trabajadas totales son en este segundo trimestre del año un 2,8% superiores a las del mismo trimestre de 2025.   
  • Por sectores, el número de personas ocupadas durante el segundo trimestre del 2026 se incrementa en la construcción (3,6%), los servicios (2,4%) y en la industria (1,3%). Por su parte, en la agricultura se redujo (-0,8%). En términos absolutos, las personas ocupadas se incrementan en los servicios en 397.400 personas más, en la construcción en 56.600 más y en la industria en 38.200 personas más. Por último, en el sector primario cayó en 6.200 personas. 
  • Por otro lado, la parcialidad se incrementa ligeramente en este trimestre hasta el 13,7% (21% para las mujeres), mientras que la parcialidad involuntaria disminuye en 1,4 puntos (hasta el 43,8%), un dato que permanece en unos valores muy elevados puesto que afecta a 1.366.400 personas ocupadas. 
  • El número de personas asalariadas temporales se incrementa en 142.300 durante este trimestre, mientras que las personas con contrato indefinido lo hacen en 386.900; lo que implica que la tasa de temporalidad se incremente hasta el 15,1%. 
  • El porcentaje de personas en desempleo de larga duración, es decir, que lleva más de un año buscando empleo ha aumentado en 7 décimas, hasta el 35,7% de las personas desempleadas. Por su parte, las personas que llevan buscando empleo más de uno y menos de dos años ahora representan un 13,7% del total de personas desempleadas, 1,2 puntos menos que el trimestre pasado. 
  • Por último, el número de hogares que tienen a todos sus miembros activos en paro se ha reducido en 86.500 en este trimestre, registrándose un total de 764.200 en este trimestre. 

 

 


Fuente: UGT