UGT lamenta el fallecimiento de Dieter Koniecki, historia del sindicato

Sindicalista alemán, políglota, lingüista, filósofo, politólogo y parte de la historia de UGT


Se estableció en España en 1976 para ser el primer director de la Fundación Friedrich Ebert en nuestro país, cargo en el que permaneció tres décadas. 

Miembro del sindicato de la química, metal y transportes de la DGB y miembro del partido socialdemócrata desde su juventud, fue pupilo y persona muy cercana de Willy Brandt. Tal vez por ello, a su llegada a España, comenzó de manera inmediata a colaborar con UGT.

En nuestra organización sembró conocimiento, promovió intercambios y ejerció la solidaridad. Muchas personas del sindicato compartieron trabajo con Dieter y, gracias a ellos, UGT estrechó lazos con la socialdemocracia alemana y el movimiento sindical alemán y su confederación DGB, tanto en la época de la clandestinidad como en la de la transición democrática y después en la consolidación de la misma. Se puede afirmar que la labor y dedicación de Dieter contribuyó al avance social y democrático de España.

Dieter impulsó miles de seminarios destinados a cuadros sindicales para fomentar la reflexión en conexión con otras instituciones de España y de fuera de ella, y consolidar nuestra joven democracia. En su amplitud de miras y visión sindical y política ayudó a que UGT tendiese puentes entre nuestro país y América Latina. Cuando se jubiló, siguió contribuyendo con sus vastos conocimientos a debates sobre la memoria histórica, las migraciones, la cooperación internacional al desarrollo, la diversidad cultural o la defensa de los derechos humanos.

Su trayectoria le hizo acreedor de reconocimientos y homenajes, la Gran Cruz del Mérito Civil por su labor como "promotor de las relaciones interempresariales y sindicales hispano-alemanas". Nuestra organización también le rindió un homenaje en 2006 por su contribución a la normalización democrática y sindical y por el apoyo que siempre ha prestado al movimiento sindical en España. En su 80 cumpleaños, la Embajada de Alemania en Madrid le rindió un gran homenaje merecido. Poco antes, el Presidente de la República Federal de Alemania, Johannes Rau, le concedía una de las más altas condecoraciones de su país. Dieter quiso que se le impusiera en Madrid para estar rodeado de sus amigos españoles.

El compañero Koniecki era un libro de historia viva y cuando las reuniones formales terminaban, regalaba reflexiones y sabiduría producto de sus experiencias en la Europa de la posguerra mundial a la Secretaría de Internacional de UGT, testigo de su vida tan entrelazada con el devenir del continente europeo, su compromiso con la democracia y con la construcción europea, que fue siempre receptora de su generosidad.

Son muchos los recuerdos que hoy tenemos de él. Uno, desde luego, muy dulce: Dieter aparecía por la Secretaría cada año, a primeros de diciembre, con un christsollen -el pan dulce típico de la navidad de su país. La llegada de Alemania del dulce (era muy riguroso con la calidad del producto) era aprovechada para reunirse con la Secretaría, como uno más, y departir durante largo rato.

Hoy nos faltan las palabras de agradecimiento y de reconocimiento hacia las organizaciones que representó tan noblemente Dieter, pero también el aporte personal de su trabajo. Dieter era una persona con una inteligencia fina, una gran cultura general y un sentido del humor que disfrutamos todos los que tuvimos la suerte de conocerle, pero ante todo era generoso de corazón y la solidaridad y la fraternidad eran su modo de vida. Una persona leal a sus ideas y hacia sus amigos, un hombre de consenso y favorecedor del diálogo entre todas las fuerzas democráticas.

La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores nunca le olvidará. Aunque dejó sus cargos por un merecido descanso, nunca se jubiló de sus compromisos y siempre siguió luchando y animándonos a seguir avanzando por los ideales compartidos que de los que siempre supo ser ejemplo. Más que nunca, estas ideas no solo merecen ser reconocidas y puestas en valor, sino que -y gracias a personas como él-, siguen formando parte de nuestro ideario en la lucha contra la injusticia, la desigualdad, la tiranía, el populismo y la mediocridad.

¡¡Adiós amigo Dieter!! Gracias por tanto. Gracias por todo. Aquí dejas hoy, muy tristes, a tus compañeras y compañeros. 
 


Fuente: UGT