UGT expresa su solidaridad con la clase trabajadora argentina ante la Ley de Modernización Laboral

El sindicato traslada su más firme apoyo al pueblo argentino y reafirma la defensa de los derechos laborales como base de una sociedad más justa

Fecha: 12 Feb 2026

Manifestación en Buenos Aires

La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) manifiesta su firme rechazo a la denominada Ley de Modernización Laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei en Argentina, así como su solidaridad con la movilización unitaria protagonizada por las tres principales centrales sindicales del país: la Confederación General del Trabajo (CGT), la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTA-A) y la Central de Trabajadores de la Argentina de los Trabajadores (CTA-T).

En una jornada multitudinaria celebrada ayer en Buenos Aires y en distintas provincias, las tres centrales sindicales salieron a la calle en convocatoria de paro para rechazar un proyecto que supone un grave retroceso en derechos laborales y sindicales. Las movilizaciones, convocadas de manera conjunta, expresan la voluntad unitaria del movimiento obrero argentino frente a una reforma que debilita la negociación colectiva y restringe el ejercicio efectivo del derecho de huelga.

La protesta frente al Congreso se desarrolló con una amplia participación social, aunque estuvo marcada por la represión de la misma por parte de las fuerzas de seguridad, que se saldaron con personas heridas y detenidas. UGT recuerda que la defensa del derecho a la protesta social y de la libertad sindical constituye un elemento esencial de cualquier democracia.

La llamada Ley de Modernización Laboral introduce modificaciones estructurales de gran calado en el sistema de relaciones laborales argentino. Entre los aspectos más preocupantes destaca la primacía del convenio de empresa sobre el convenio sectorial o nacional, favoreciendo la descentralización y la fragmentación de la negociación colectiva. De igual modo, la reforma elimina la ultraactividad de los convenios colectivos, lo que deja sin protección a las personas trabajadoras una vez vencido el acuerdo.

Igual de preocupante es el hecho de que la aprobación de esta ley daría lugar a cambios que restringirían el derecho de huelga, ya que ampliaría la consideración de actividades “esenciales” o de “importancia trascendental”, imponiendo servicios mínimos de hasta el 75%.

La Ley de Modernización Laboral supone también una modificación de la Ley de Contrato de Trabajo que reduciría las indemnizaciones, facilitaría la individualización de las relaciones laborales y limitaría la capacidad de reclamación judicial.

Tal y como señala el análisis elaborado por el Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, se trata de un proyecto que avanza simultáneamente en la transferencia de recursos del trabajo al capital, el debilitamiento de la acción colectiva y el fortalecimiento de la disciplina empresarial en los centros de trabajo.

La experiencia comparada –reforma laboral del PP, 2012-2014– demuestra que las reformas orientadas a desarticular la negociación colectiva no generan más y mejor empleo, sino mayor precariedad y desigualdad. La debilitación de los convenios sectoriales y la pérdida de ultraactividad erosionan la capacidad de los trabajadores y trabajadoras para defender condiciones dignas y equilibrar la relación con el empleador.

En este contexto, UGT traslada su más firme apoyo y reconocimiento a la CGT, la CTA-A y la CTA-T por su respuesta unitaria frente a esta ofensiva contra los derechos laborales. La negociación colectiva, la libertad sindical y el derecho de huelga son pilares fundamentales del trabajo decente y del Estado social.

La defensa de estos principios no es una cuestión nacional, sino un compromiso internacional del sindicalismo democrático. UGT reafirma su compromiso con la solidaridad activa y con la defensa de los derechos laborales como base de sociedades más justas y cohesionadas.
 

 


Fuente: UGT