UGT considera necesario avanzar en la mejora salarial y dirigir la inversión hacia sectores que impulsen el empleo de calidad

Los primeros datos de la Contabilidad Nacional de 2026 demuestran el crecimiento robusto de la economía española pese a la situación de incertidumbre internacional

Fecha: 25 Jun 2026

Persona contando dinero sobre una mesa

Los datos de la Contabilidad Nacional del primer trimestre de 2026 muestran que, a pesar del complicado contexto internacional, la economía española mantiene un crecimiento sólido en el inicio de 2026, registrando un incremento trimestral del PIB del 0,6% y del 2,7% anual. Estos datos ponen de manifiesto la capacidad de resistencia de nuestra actividad económica en un difícil contexto internacional marcado por el conflicto bélico de Estados Unidos e Israel contra Irán y el aumento de aranceles aprobado el año pasado, de modo que España mantiene un mejor comportamiento relativo que otras grandes economías europeas, como Alemania, Francia o Italia, cuya actividad bordea el estancamiento. 

En este sentido, el hecho de que la economía española sea desde hace años el principal motor económico de Europa supone un hecho inédito en nuestra historia que debe valorarse como merece y en el que tiene mucha responsabilidad, sin duda, la política económica desarrollada y, dentro de ella, el positivo impacto de los acuerdos de diálogo social alcanzados en materias clave para nuestro desarrollo socioeconómico. 

Por el lado de la demanda, el consumo mantiene una variación anual del 3%, impulsado principalmente por el gasto de los hogares, que aumenta un 3,2%. Asimismo, la inversión vuelve a mostrar un comportamiento muy favorable, con un crecimiento anual del 5,6%, lo que refuerza la idea de que las perspectivas económicas siguen siendo positivas incluso en el contexto actual. Como resultado, la demanda interna explica nuevamente la totalidad del crecimiento, con una aportación positiva de 3,5 puntos, mientras que el sector exterior resta ocho décimas.

Desde la perspectiva de la oferta, todos los sectores económicos registran crecimientos anuales, excepto el sector primario, que cae un 3,3% y encadena así su tercer trimestre consecutivo de descensos. Por su parte, la construcción continúa mostrando un notable dinamismo, con un incremento del 6,3%, seguida del sector servicios, que crece un 3,4%, y de la industria, cuyo avance se sitúa en el 1,6%. 

En cuanto al mercado laboral, destacan dos aspectos. En primer lugar, la fortaleza de la creación de empleo, que registra un incremento del 2,8%. Al mismo tiempo, el avance de la productividad por hora, que continúa aumentando de forma moderada, pero firme, un 0,6% anual en este trimestre. 

La evolución favorable de la demanda nacional se explica fundamentalmente por el buen comportamiento del consumo privado, que responde a varios factores. En primer lugar, el empleo continúa creciendo a buen ritmo y mejorando su calidad gracias al impacto positivo de la reforma laboral de 2021, que ha supuesto un cambio de carácter estructural sobre nuestro mercado de trabajo. En segundo lugar, el avance de los salarios en la negociación colectiva y las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional han permitido recuperar parte del poder adquisitivo perdido en etapas anteriores. En tercer lugar, la moderación de la inflación durante buena parte del periodo más reciente ha favorecido dicha recuperación del poder de compra, aunque esta tendencia se encuentra amenazada por las recientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio, tras registrarse tres meses consecutivos con tasas de inflación superiores al 3%. Finalmente, las medidas adoptadas por el Gobierno para mitigar los efectos inflacionistas han contribuido a contener el aumento de los precios energéticos y sostener la capacidad adquisitiva de los hogares.

Además, la inversión ha contribuido de forma creciente al dinamismo de la demanda interna. Tras la recuperación gradual posterior a la pandemia, la inversión ha experimentado un avance significativo durante el último año. Las perspectivas económicas favorables, junto con el despliegue de los fondos europeos Next Generation y otros instrumentos como el reciente Fondo España Crece, han generado un entorno propicio para impulsar la inversión, especialmente en ámbitos relacionados con la transición ecológica y la transformación del modelo productivo.

En este contexto, la reciente subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, que ha situado la facilidad de depósito en el 2,25%, puede suponer un riesgo para el mantenimiento del dinamismo inversor. Esta medida resulta inadecuada para combatir una inflación de origen fundamentalmente externo, mientras que encarecerá la financiación de las empresas y los hogares y dificultará tanto la ejecución de inversiones estratégicas como el acceso a la vivienda, que en la actualidad constituye el principal cuello de botella para nuestro desarrollo económico y social, y debe ser abordado de inmediato con medidas urgentes y de la dimensión que requiere la magnitud del problema.

En resumen, los primeros datos de la Contabilidad Nacional correspondientes a 2026 muestran una evolución favorable de la economía española, que continúa registrando un crecimiento robusto a pesar de la incertidumbre asociada al actual contexto internacional. En este marco, resulta especialmente relevante consolidar aquellas políticas orientadas a promover un modelo de crecimiento más equilibrado y sostenible, capaz de seguir estimulando la demanda interna y potenciando el sector exterior en el nuevo escenario internacional, con el apoyo siempre del diálogo social como instrumento privilegiado para diseñar e impulsar las actuaciones precisas en cada caso. En particular, es imprescindible seguir avanzando en la mejora de los salarios reales y dirigir la inversión, tanto pública como privada, hacia sectores estratégicos que impulsen la creación de empleo de calidad, incrementen la productividad y generen un mayor valor añadido para nuestra economía.
 

 


Fuente: UGT