UGT con el Foro de Acción Rural denuncian que naturaleza y desarrollo rural sólo pueden avanzar unidas
Ante el debate abierto sobre el futuro de las políticas agrarias, ambientales y de cohesión territorial, la plataforma de la que forma parte hace un llamamiento al consenso, la estabilidad y la ambición: una transición ecológica justa, con apoyo y acompañamiento suficientes, es la mejor garantía de un medio rural vivo, rentable y con oportunidades
Fecha: 13 Jul 2026
UGT que forma parte del Foro de Acción Rural (FAR), plataforma abierta y deliberativa que agrupa a organizaciones estatales del ámbito agrario, ambiental, sindical, forestal, de municipalismo, consumo y de desarrollo rural, quiere trasladar un mensaje sereno y constructivo ante los debates que se están produciendo en distintos territorios sobre la orientación de las políticas agrarias, ambientales y de cohesión territorial: la protección del medio ambiente y el desarrollo del medio rural no son objetivos enfrentados, sino dos caras de un mismo proyecto de país. Quienes producen alimentos, gestionan los montes y habitan los pueblos son, de hecho, los primeros conservadores del territorio.
UGT recuerda que existe un amplio consenso social, científico e institucional en torno a la necesidad de avanzar hacia sistemas agroalimentarios más sostenibles, saludables y justos. Renunciar a esa ambición no protege al medio rural: lo debilita. La pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo y del agua, y los efectos cada vez más visibles del cambio climático —sequías prolongadas, episodios extremos de lluvia, incendios— golpean primero y con más fuerza a la agricultura, la ganadería y la silvicultura, y con ellas a la economía y al empleo de nuestros pueblos.
Por eso, la respuesta no puede ser frenar la transición ecológica, sino hacerla bien: con calendario realista, con financiación adecuada, con asesoramiento y acompañamiento a personas agricultoras, ganaderas y selvicultoras, y sin dejar a nadie ni a ningún territorio atrás. Es lo que UGT y el FAR vienen defendiendo desde hace años en su Decálogo por una transición justa en el medio rural y en sus posiciones ante el Pacto Verde Europeo y la Política Agraria Común (PAC).
Un medio rural sostenible es un medio rural con futuro
Desde esa mirada compartida, y al margen de cualquier posicionamiento partidista, el FAR reafirma sus propuestas:
- Apostar por una agricultura y ganadería familiar, profesional y sostenible, que reside y trabaja en el territorio, conserva el patrimonio natural y cultural y merece un apoyo público prioritario y precios justos en la cadena alimentaria.
- Mantener la ambición ambiental y climática de las políticas europeas —Pacto Verde, Estrategia de Biodiversidad, De la Granja a la Mesa— dotándolas de los recursos, la flexibilidad y el acompañamiento necesarios para que sean una oportunidad, y no una carga, para el sector primario.
- Defender una PAC fuerte y bien orientada, que priorice a las pequeñas y medianas explotaciones, a los sistemas de alto valor natural y a la Red Natura 2000, y que reconozca el papel del enfoque LEADER y del desarrollo local participativo.
- Situar a las mujeres rurales en el centro: impulsar la titularidad compartida, su presencia en los órganos de decisión y el reconocimiento de su trabajo, imprescindible para romper el círculo de masculinización, envejecimiento y despoblamiento.
- Facilitar el relevo generacional con acceso a la tierra, a la vivienda, a la financiación y a la formación, para que las personas jóvenes puedan construir su proyecto de vida en los pueblos.
- Garantizar servicios públicos de calidad y una transición justa que genere empleo digno y cohesión social y territorial en el medio rural.
UGT hace un llamamiento a todas las administraciones —europea, estatal y autonómicas— y al conjunto de las fuerzas políticas y sociales a preservar los consensos alcanzados y a construir, mediante el diálogo y la participación, un gran acuerdo por el mundo rural. La estabilidad normativa y la certidumbre son tan necesarias para el campo como la lluvia: los agricultores y las agricultoras, las ganaderas y los ganaderos, los silvicultores y las silvicultoras, y las comunidades rurales necesitan horizontes claros para invertir, innovar y seguir cuidando del territorio.
«El medio rural español no tiene que elegir entre producir y conservar: lleva siglos haciendo ambas cosas. Nuestra tarea colectiva es acompañarle con políticas justas, estables y ambiciosas para que pueda seguir haciéndolo, en beneficio de toda la sociedad», señalan desde el Foro de Acción Rural.

