UGT celebra la llegada de la Liga Femenina a la quiniela, pero advierte: "La visibilidad no basta, sin mejoras salariales"

El sindicato califica de "avance histórico" la inclusión permanente del fútbol femenino en el boleto de apuestas, aunque recuerda que la precariedad laboral sigue marcando el día a día de las jugadoras

Fecha: 06 May 2026

Partido de Futbol Femenino

La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) ha valorado de forma "muy positiva" la aprobación del Real Decreto Ley que garantiza la presencia estable de la Liga F en la Quiniela. Este movimiento, que llega tras ocho décadas de hegemonía masculina en el boleto, es un paso vital para la visibilidad y financiación del deporte femenino en España, aunque insiste en que queda un largo camino para alcanzar la igualdad real.

La medida no solo tiene una carga simbólica. Según estimaciones del sector, la integración en el sistema de apuestas del Estado podría inyectar cerca de 6 millones de euros anuales a las arcas de los clubes femeninos. A nivel financiero esto es fundamental para "fortalecer estructuras todavía frágiles" y profesionalizar la gestión de los equipos. 

A pesar del optimismo, es necesario poner el foco en las asignaturas pendientes. El fútbol femenino en España aún se mueve en cifras de precariedad:

  • Brecha salarial: El salario mínimo actual ronda los 23.500 euros anuales, una cifra muy alejada de las categorías masculinas.
  • Asistencia: La media de público en los estadios se sitúa en torno a las 1.400 personas, lo que dificulta la generación de ingresos propios.

"La visibilidad por sí sola no garantiza la igualdad", subrayando la necesidad de que estos nuevos ingresos se traduzcan en una mejora directa de las condiciones laborales, en concreto, mediante su incorporación a los elementos configuradores de la parte variable del salario, a través de la negociación colectiva.

Este cambio normativo se produce bajo el paraguas de la Ley del Deporte de 2022, cuyo objetivo es erradicar la discriminación por género. UGT sostiene que, para que esta ley sea efectiva, el Gobierno debe garantizar que los recursos de la Quiniela se distribuyan con criterios de "justicia social y equidad", evitando que el crecimiento del sector se base exclusivamente en el esfuerzo individual de las jugadoras.

Con este paso, España da un paso firme en la consolidación de la Liga F como una competición de élite, aunque la hoja de ruta sindical es clara: la meta no es estar en la Quiniela, sino garantizar que el fútbol sea, para las mujeres, un ámbito de empleo plenamente digno y estable.


Fuente: UGT