UGT alerta del avance de la ultraderecha en Sajonia-Anhalt y de sus efectos sobre los derechos humanos

El sindicato advierte de que el resultado electoral evidencia el malestar económico y social existente y reclama políticas capaces de responder a sus causas sin enfrentar a la población trabajadora

Fecha: 07 Sep 2026

Landtag de Sajonia-Anhalt parlamento del estado federado alemán de Sajonia-Anhalt

La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) observa con preocupación el resultado de las elecciones celebradas ayer en el estado federado (Land) de Sajonia-Anhalt. La participación electoral alcanzó el 76,5 %, una cifra récord. Hasta la fecha, la mayor participación registrada en unas elecciones regionales en Sajonia-Anhalt se había producido en 1998, ocho años después de la reunificación alemana de 1990, cuando alcanzó el 71,5 %.

La Unión Demócrata Cristiana (CDU), principal partido del Gobierno alemán, ha reconocido una derrota contundente y ha calificado la victoria de la ultraderecha como “un día oscuro” para su formación. El resto de partidos también ha registrado descensos en sus resultados respecto a los anteriores comicios, aunque en menor medida. En este contexto, la configuración de una mayoría alternativa a la ultraderecha podría depender del partido populista BSW, escisión de Die Linke (La Izquierda), cuya representación dependerá de si supera el umbral mínimo de voto establecido. Esta formación podría desempeñar un papel determinante en la configuración del futuro Gobierno regional.

Desde el punto de vista socioeconómico, Sajonia-Anhalt presenta unas características particulares. Es uno de los territorios de la antigua Alemania Oriental donde persisten diferencias económicas y salariales respecto a buena parte de Alemania Occidental. La región ha sufrido procesos de desindustrialización, pérdida de población y emigración de jóvenes hacia otras zonas del país. Aunque la situación económica ha mejorado en las últimas décadas, todavía persisten diferencias significativas con otras regiones alemanas.

Existe un malestar real entre una parte de la población, pero las propuestas económicas de la AfD no ofrecen respuestas que permitan mejorar las condiciones de vida y de trabajo de las personas trabajadoras. El programa económico y social de esta formación ha defendido tradicionalmente una mayor flexibilización del mercado laboral y la eliminación de determinadas restricciones al mercado de trabajo. Su programa básico, por ejemplo, plantea “liberar el mercado laboral de restricciones innecesarias”.

La base electoral de la AfD es heterogénea y, en buena medida, incorpora votos de protesta ante la actuación del Gobierno federal, la situación económica y los partidos tradicionales. La formación ha obtenido un importante respaldo entre sectores de la población que se sienten económicamente inseguros o abandonados.

UGT advierte de que estas políticas pueden suponer un retroceso en el sistema de bienestar social alemán. Una menor regulación laboral puede traducirse en un debilitamiento de la capacidad de negociación de los sindicatos y de las personas trabajadoras, al tiempo que favorece discursos basados en la confrontación entre la población trabajadora y en la búsqueda de un supuesto enemigo extranjero.

La AfD también ha defendido la reducción de la dependencia de las personas trabajadoras extranjeras y el incremento de las deportaciones. Su programa regional contempla incluso la retirada de determinados permisos o estatus de protección y una modificación profunda de las políticas de integración. Asimismo, sus propuestas para Sajonia-Anhalt incluyen medidas que afectarían directamente a personas migrantes, refugiadas, musulmanas, personas LGTBI y otras minorías.

El resultado electoral se produce en un contexto en el que Alemania mantiene obligaciones derivadas de la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados, del Derecho de la Unión Europea y de su propia Constitución. Además, un Gobierno de un Land no dispone de competencias para aplicar por sí mismo una política general de deportaciones.

En Sajonia-Anhalt también se han planteado restricciones relacionadas con determinados tratamientos de transición de género para menores. De este modo, la AfD ha logrado canalizar parte del descontento económico y social hacia un discurso centrado fundamentalmente en la identidad, la inmigración, la seguridad y la nación, mientras se desplaza el debate sobre las condiciones de vida y de trabajo de la población.

El resultado de Sajonia-Anhalt constituye una señal de alarma respecto a los derechos humanos y una advertencia sobre la necesidad de reconstruir una política social capaz de responder al malestar económico que está favoreciendo el crecimiento de la extrema derecha. El denominado «cordón sanitario» puede no ser suficiente por sí solo para contener este avance, que supone un hito para la ultraderecha europea al conseguir imponerse en una región alemana, 81 años después de la derrota del nazismo, y representa un hecho especialmente grave para las personas trabajadoras europeas.

El trasvase de votos desde la derecha conservadora tradicional hacia la ultraderecha resulta especialmente significativo: la AfD habría pasado del 20,8 % en 2021 a alrededor del 44 %, mientras que la CDU habría descendido del 37,1 % al 18,5 %. Estos datos ponen de manifiesto que, si las fuerzas políticas no abordan las causas económicas y sociales que están llevando a millones de personas a votar a la extrema derecha, esta tendencia puede continuar creciendo.

UGT considera necesario reforzar las políticas sociales y laborales y ofrecer respuestas colectivas a los problemas que generan inseguridad económica y social. El objetivo debe ser llegar a todas las capas de la ciudadanía y evitar que el malestar se canalice contra los sectores más vulnerables de la población trabajadora.


Fuente: UGT