Para decir a la cara a ETA y su mundo lo que son, teníamos que estar en Cambo-Les Bains

Versión para impresiónVersión para impresión
​Por fin, la banda terrorista ETA ha anunciado su disolución definitiva. Una gran noticia, aunque, lamentablemente, llega tarde y muchos ciudadanos y ciudadanas, entre ellos sus víctimas, ya no lo verán.

El terrorismo siempre ha estado acompañado de terribles consecuencias. Las primeras y más evidentes son la muerte, el dolor y el terror. Pero hay muchas otras, como la polémica que siempre ha generado, incluso entre las propias víctimas. Alrededor de la escenificación teatral de su disolución en la localidad francesa de Cambo-les Bains, volvimos a vivir esas polémicas, y UGT en concreto ha sufrido críticas por la decisión de su secretario general de UGT Euskadi, Raúl Arza, de acudir a ese acto. Ahora que han pasado unas semanas, que el calor del momento ha pasado, quiero hacer una reflexión desde la serenidad.