Los avances en la creación de empleo muestran que la economía española sigue creciendo
Los datos de afiliación a la Seguridad Social y paro registrado correspondientes al mes de marzo, publicados hoy, muestran un incremento del empleo y una reducción del desempleo
Fecha: 06 Abr 2026
La afiliación a la Seguridad Social crece este mes en 211.510 personas en comparación con febrero, alcanzando 21.882.147 personas afiliadas. Se trata del aumento mensual más elevado de toda la serie histórica, que comienza en 2001, superando al anterior récord de 2023 (206.410). Además, descontando la estacionalidad propia de este periodo, donde el inicio de la Semana Santa impulsa las contrataciones en el sector servicios, la afiliación registra un aumento mensual de 80.274 personas, superando por primera vez en la historia la barrera de los 22 millones, lo que refleja que este buen comportamiento es independiente del calendario. Con respecto a hace un año hay 524.501 personas ocupadas más, lo que sitúa la tasa de creación de empleo en el 2,5%, tres décimas por encima del dato de marzo de 2025, pero reflejando una notable fortaleza de la demanda de trabajo y la capacidad de generar empleo de nuestra economía.
Estas cifras, que refuerzan la tendencia positiva de los últimos años, demuestran que la mejora de los derechos laborales no sólo aumenta la calidad de vida de las personas trabajadoras, sino que impulsa los resultados del conjunto de la economía. En contra de los planteamientos austericidas y neoliberales, que siempre recetan recortes de garantías y de salarios con nefastos resultados (como se comprobó tras la Gran Recesión), la aplicación desde 2018 de una estrategia diametralmente opuesta ha demostrado la falsedad de las predicciones liberales. Así, la apuesta por el contrato fijo como eje de la contratación, la recuperación de derechos laborales, el reequilibrio de la negociación colectiva y el notable incremento del salario mínimo interprofesional han logrado situar a la economía española en una senda de crecimiento sostenido que se sitúa a la cabeza de las grandes economías europeas y que está logrando cifras récord de empleo y mínimas de paro. Estos buenos registros marcan el camino a seguir en los próximos años, que pasa por seguir mejorando los derechos laborales y la calidad del empleo y por elevar más los salarios, fuente principal de la renta de los hogares que, con su consumo, sostiene nuestra demanda interna.
Por su parte, el paro registrado experimenta una caída mensual de 22.934 personas, una dinámica muy favorable que se confirma también con los datos desestacionalizados, que constatan una caída de 15.534 personas. En total se registran 2.419.712 personas en situación de desempleo, la cifra más baja para un mes de marzo desde 2008 y un 6,2% inferior a la de hace un año. Este ritmo de reducción del desempleo se mantiene en niveles muy significativos, incluso tras los descensos acumulados en ejercicios anteriores, lo que evidencia la persistencia de una tendencia estructural de mejora en el mercado de trabajo.
Durante este mes se han formalizado un total de 1.311.076 contratos, de los cuales 576.538 corresponden a contratos indefinidos, lo que supone el 44% del total, 29,2 puntos porcentuales más que en marzo de 2021, previo a la entrada en vigor de la reforma laboral. Dentro de esta modalidad, los contratos indefinidos a tiempo completo, la forma más estable de empleo, alcanzan los 251.990 contratos, elevando su participación hasta el 19,2% del total, una proporción prácticamente tres veces superior al 6,5 % observado antes de la reforma.
Por lo que se refiere a la temporalidad de la afiliación, en marzo aumentó una décima, situándose en el 11,6%, 0,3 puntos por debajo de la registrada hace un año y también 15,1 puntos inferior a la existente en el mismo mes de 2021, antes de la reforma laboral que ha permitido mejorar de manera drástica uno de los problemas estructurales más persistentes del mercado de trabajo.
De este modo, la evolución favorable de la economía española sigue impulsando la creación de empleo, que sigue siendo un objetivo prioritario, puesto que nuestra tasa de paro, a pesar de haberse situado por debajo del 10% por primera vez desde 2008, sigue siendo la más elevada de la UE. Asimismo, el mercado de trabajo muestra una mayor estabilidad y calidad como consecuencia de los cambios introducidos por la última reforma laboral, que han permitido incrementar en más de 4,7 millones el número de personas trabajadoras con contrato indefinido desde marzo de 2021, lo que refleja un cambio estructural relevante en el patrón de creación de empleo.
Sin embargo, a pesar de estos avances, persisten retos importantes en el mercado de trabajo, especialmente en lo que respecta a las condiciones de vida y bienestar de las personas trabajadoras.
En primer lugar, como se ha mencionado antes, subsiste un amplio margen de mejora en la reducción del desempleo, especialmente en el caso del paro de larga duración, que supone el 34,6% del total. Es necesario desarrollar unas políticas activas de empleo más eficaces, con orientación personalizada, mayor dotación de recursos técnicos y humanos de los servicios públicos de empleo, una cartera de servicios homogénea entre CCAA y sistemas de evaluación que permitan medir resultados.
En segundo lugar, es clave acometer ya la reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial, que constituye una reforma necesaria para adaptarse a los cambios estructurales del mercado de trabajo, que tiene amplio respaldo social, y que constituye una vía para mejorar la calidad del empleo, la productividad y las condiciones de vida de las personas trabajadoras.
Por último, resulta imprescindible avanzar en salarios más justos y acordes con la evolución de la economía y los beneficios empresariales. Aunque los incrementos salariales de convenio han permitido cierta recuperación del poder adquisitivo en los últimos tres años, la reciente guerra iniciada por EE. UU. e Israel en Irán ha desencadenado tensiones en los mercados energéticos que amenazan con erosionar el poder de compra de las personas trabajadoras, especialmente de quienes perciben salarios bajos. Por ello, resulta imprescindible incluir en todos los convenios colectivos cláusulas de revisión salarial para proteger las subidas pactadas de los aumentos de precios sobrevenidos.
En definitiva, los avances en la creación de empleo muestran que la economía española sigue creciendo y generando bienestar para el conjunto de la población. No obstante, es imprescindible seguir reforzando las políticas activas, elevar los salarios y aplicar de una vez la reducción de la jornada, entre otras medidas, para seguir configurando un mercado laboral más productivo, sostenible y justo.
Datos de interés
• El paro registrado ha bajado en 22.934 personas, situándose en un total de 2.419.712, aun así, la cifra más baja en un mes de marzo desde 2007. Por su parte, en términos anuales, el paro ha descendido en 160.426 personas.
• Los hombres registrados como desempleadas se reducen en 8.093 respecto a febrero, y las mujeres en 14.841. En consecuencia, hay 1.458.572 mujeres desempleadas y 961.140 hombres. Con respecto al mismo mes del año anterior, el desempleo femenino se reduce en 95.206 mujeres (-6,1%) y el masculino en 65.220 hombres (-6,4%). Con estas cifras, las mujeres representan el 60,3% de las personas en desempleo.
• El desempleo entre los menores de 25 años baja en 441 personas (-0,2%) este mes, y se sitúa en un total de 188.977. En términos interanuales, el desempleo juvenil ha descendido un 4,3% (8.547 jóvenes desempleados menos).
• En lo que se refiere a los trabajadores extranjeros, el número de parados registrados cae en marzo en 392 personas; situándose en un total de 348.167 personas extranjeras desempleadas. En términos anuales, se observa un descenso del 3,9%, lo que implica 14.219 trabajadores extranjeros desempleados menos.
• Con respecto al mes anterior, se registra una caída del paro de 23.408 personas (-12,3%) en la construcción, de 10.351 personas (-12,2%) en la agricultura y de 11.652 personas (-5,9%) en la industria. También caen en 101.625 personas (-5,5%) en el sector servicios y en 13.390 (-5,5%) para el colectivo sin empleo anterior.
• El número medio de personas afiliadas a la Seguridad Social aumentó en el mes de marzo en 211.510 personas, siendo el total de 21.882.147 personas afiliadas, la mayor cifra de la serie histórica. Por su parte, hay 524.501 personas afiliadas más que el año pasado, registrando un crecimiento interanual del 2,5%.
• Por su parte, la variación desestacionalizada muestra un incremento de 80.274afiliados y se sitúa en 22.010.532 personas. Por su parte, la tasa de temporalidad de las personas afiliadas a la Seguridad Social aumenta al 11,6%, mientras que antes de la reforma laboral era del 26,7% en ese mismo mes. En el caso de los menores de 30 años, la caída de la tasa es aún mayor, pasando del 51,7% al 18,7% en el mismo periodo, esto es, 29,9 puntos porcentuales menos que la que había antes de la reforma.
• Por su parte, el volumen total de contratos aumenta con respecto al mes anterior en 192.080 contratos (17,2%) y en términos anuales aumenta en 144.475. Además, hay un menor número de contratos realizados si se compara con antes de la reforma laboral lo que supone un aspecto positivo derivado de que el mercado laboral comienza a mostrar signos de estabilización, y lo hace además manteniendo el peso de los indefinidos sobre el total de contratos en niveles elevados (44% en el mes).
• La modalidad de contratación a tiempo completo se sitúa en el 56,7% del total de contratos. Por su parte, la modalidad más estable de contratación, los indefinidos a tiempo completo, suponen el 19,2% del conjunto de contratos y, la más precaria, los temporales a tiempo parcial, el 18,6%.
• Por último, el número de beneficiarios de prestaciones se situó en febrero en 1.842.216 personas, un 2,5% inferior a los existentes el mismo mes del año anterior (1.889.844). Con este nivel de protección, la tasa de cobertura en el mes fue del 80,7%, 3,7 puntos mayor a la del año anterior.
