La siniestralidad laboral no cesa: 735 accidentes mortales en 2025
UGT insta a las empresas a asumir responsabilidad y pide respaldo a las distintas fuerzas políticas para modernizar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y adaptarla a las nuevas necesidades del mercado de trabajo
Fecha: 13 Feb 2026
A pesar del descenso de las cifras estadísticas provisionales de accidentes de trabajo publicadas por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, tenemos que lamentar la muerte de 735 personas trabajadoras durante 2025. Y puede ser todavía peor, ya que se espera que esta cifra aumente cuando se publiquen los datos definitivos.
La cifra cada año es insoportable. De media, más de 700 personas mueren cada año en accidente de trabajo y, en los últimos cinco años, han sido cerca de 4.000 personas fallecidas. Por lo tanto, es evidente que se necesita una actualización normativa, pero también se debe dotar de mayores recursos a la Inspección de Trabajo para que fomente su actuación de control del cumplimiento por parte de las empresas.
Además, en 2025 se han registrado un total de 620.386 accidentes de trabajo que causaron baja laboral, de los que 529.838 se produjeron durante la jornada de trabajo, siendo los hombres los que los sufren en mayor medida. 90.548 se corresponden con accidentes in itinere, que son más frecuentes entre mujeres.
Las principales causas de los accidentes de trabajo ocurridos en jornada laboral que han requerido de baja han sido los golpes contra objetos y los sobreesfuerzos físicos sobre el sistema musculo esquelético. Estos tipos de accidentes, que son recurrentes a lo largo del tiempo, podrían prevenirse si se cumpliera la normativa en materia preventiva por parte de las empresas.
Ahora bien, desde UGT debemos seguir denunciando que existe un grave infra reconocimiento de las patologías que afectan a la salud mental de origen laboral. Estos datos no nos deben llevar a error y a pensar que, por ejemplo, las mujeres no sufren las consecuencias de la exposición a riesgos laborales. Debido a que las mujeres ocupan principalmente puestos en los que hay contacto con pacientes, clientes o alumnos, sufren en mayor medida las consecuencias de la exposición a riesgos psicosociales, los cuales no tienen el adecuado reflejo en las estadísticas. De hecho, al no reconocerse el origen profesional de estas bajas laborales, se derivan al Sistema Público de Salud, en lugar de ser tratadas por las Mutuas.
Por otro lado, la digitalización del entorno laboral ha trasformado el mercado de trabajo. Se han visto aumentados los ritmos laborales, la capacidad de multitarea, las prisas y urgencias están a la orden del día y se está difuminando la línea que separa el trabajo de la vida personal. Estos hechos están provocando que la salud mental de la clase trabajadora se vea enormemente afectada y esto tampoco tiene reflejo en el número de incapacidades temporales de origen laboral.
Es evidente que las empresas pueden influir para evitar bajas laborales de las personas trabajadoras a través de la mejora de las condiciones del empleo, que son un elemento indispensable para garantizar la seguridad y salud en el trabajo. En este sentido, evitar las largas jornadas laborales provocadas por las horas extraordinarias o tener un salario digno que permita vivir, unido a cuestiones relacionadas con la protección de la salud de las personas trabajadoras, mejorarían la calidad de vida y salud de las personas trabajadoras.
Por ejemplo, facilitando EPIS adecuados a la persona trabajadora, formación en materia preventiva de calidad, implementando medidas preventivas eficaces para evitar daños a la salud, o también adecuando las cargas de trabajo, buscando centros de trabajo libres de violencia y acoso laboral, respetando el derecho a la desconexión o implementando medidas que permitan la conciliación, etc. Las buenas condiciones de trabajo y empleo son decisivas para garantizar la salud de las personas trabajadoras.
Por último, desde UGT pedimos el respaldo a las distintas fuerzas políticas para que la modificación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales firmada recientemente por los sindicatos y el Ministerio de Trabajo y Economía Social sea una realidad. Esta modificación es decisiva para modernizar nuestro sistema preventivo y adaptarlo a las nuevas necesidades del mercado de trabajo, siendo primordial para proteger de manera efectiva la seguridad y la salud de las personas trabajadoras.
