La pobreza se cronifica mientras la vivienda absorbe la recuperación económica

UGT advierte de que los buenos datos de empleo y crecimiento no bastan si los salarios, las prestaciones y la vivienda no permiten vivir con dignidad

Fecha: 09 Jun 2026

Edificios de viviendas

A junio de 2026, UGT considera que el XVI Informe El Estado de la Pobreza 2026 de EAPN-ES confirma una realidad preocupante: España presenta buenos datos económicos y de empleo, pero esa mejora no se está traduciendo con suficiente intensidad en una reducción real de la pobreza. La tasa AROPE se mantiene prácticamente estancada en el 25,7% de la población, lo que supone 12,6 millones de personas en riesgo de pobreza o exclusión social. Aunque la tasa de pobreza baja hasta el 19,5%, todavía afecta a 9,6 millones de personas, con ingresos inferiores a 1.018 euros al mes por unidad de consumo.

Para UGT, estos datos demuestran que el crecimiento económico y la creación de empleo son imprescindibles, pero no suficientes. Las subidas del SMI, la reforma laboral, el refuerzo de determinadas prestaciones y el Ingreso Mínimo Vital han contribuido a evitar un escenario peor. Sin embargo, el informe evidencia el lastre de los problemas estructurales, como son los salarios insuficientes; la parcialidad; la desigualdad territorial; las brechas de género; la debilidad de las políticas de garantía de rentas, la desigualdad territorial y, de forma cada vez más decisiva, el coste de la vivienda.

La vivienda se ha convertido en un acelerador de pobreza

UGT subraya que uno de los principales factores que impide que la recuperación llegue a los hogares, es la vivienda. El informe muestra que cada vez más población vive de alquiler y que el coste medio mensual ha aumentado de forma sostenida. Esta presión es especialmente intensa entre las personas en situación de pobreza, puesto que quienes viven de alquiler a precio de mercado deben destinar más de la mitad de sus ingresos a pagar la vivienda.

Esto explica por qué muchas personas trabajadoras siguen en situación de vulnerabilidad, incluso cuando tienen empleo. Una nómina no permite salir de la pobreza si queda absorbida por el alquiler, la hipoteca, los suministros y los gastos básicos del hogar. La vivienda ha dejado de ser solo un problema de acceso para determinados colectivos y se ha convertido en un problema central de redistribución de la riqueza y de pérdida de poder adquisitivo de la clase trabajadora.

UGT advierte, además, de que las ayudas públicas a la vivienda siguen teniendo una cobertura claramente insuficiente. No basta con medidas parciales o coyunturales. España necesita convertir la vivienda en un verdadero pilar del Estado del bienestar, con más parque público de alquiler asequible, regulación efectiva de precios en zonas tensionadas, protección frente a los desahucios, movilización de vivienda vacía y control de los usos especulativos que expulsan a la población trabajadora de sus barrios y municipios.

Más empleo, pero no siempre mejores condiciones de vida

El informe también muestra que tener empleo protege frente a la pobreza, pero ya no garantiza por sí solo una vida digna. La persistencia de salarios bajos, parcialidad involuntaria, los sectores de bajo valor añadido y la elevada estacionalidad limitan el impacto positivo de los buenos datos laborales.

Por ello, UGT reclama seguir reforzando la negociación colectiva, elevar los salarios, combatir la precariedad, mejorar la protección por desempleo y garantizar que el empleo creado sea empleo con derechos. La economía no puede medirse solo por el PIB o por el número de ocupados, sino por su capacidad para reducir desigualdades y mejorar las condiciones materiales de vida.

Una agenda urgente contra la pobreza

UGT considera imprescindible una agenda social más ambiciosa que actúe sobre las causas reales de la pobreza. Esto exige reforzar las prestaciones de garantía de ingresos; reformular el IMV con el objetivo de eliminar la pobreza estructural; avanzar hacia una prestación universal por crianza; fortalecer los servicios públicos y abordar de forma específica la pobreza infantil, juvenil y la feminización de la pobreza, impulsando así un Pacto de Estado contra la Pobreza. También en materia de vivienda es imprescindible regular y limitar el precio del alquiler y construir vivienda pública social y asequible.

El sindicato valora los avances conseguidos en los últimos años, pero advierte que el país no puede conformarse con contener la pobreza, sino que debe reducirla de forma clara y sostenida. Para ello, es necesario actuar sobre los tres grandes pilares que determinan hoy las condiciones de vida de millones de hogares: salarios dignos, vivienda asequible y protección social suficiente.

UGT concluye que España no tiene un problema de falta de riqueza, sino de su reparto y de acceso efectivo a derechos. Mientras la vivienda siga absorbiendo los ingresos de los hogares y el empleo no garantice condiciones de vida suficientes, la pobreza seguirá instalada en millones de personas pese a los buenos datos económicos.
 

 


Fuente: UGT