La persecución al pueblo gitano en Brasil debe detenerse

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El pasado 13 de julio comenzaron a tener lugar en la ciudad de Vitória da Conquista, en el estado de Bahía, Brasil, diferentes hechos de violencia contra personas de la comunidad gitana. Hasta el momento se desconocen todas las causas del conflicto inicial, que se saldó con cuatro personas muertas, pero desde entonces continúan registrándose numerosos ataques contra personas gitanas.

Según organizaciones gitanas brasileñas, se han asesinado ya, al menos, a seis personas más, hay decenas de heridos, se han producido daños materiales por ataques a viviendas y vehículos, etc. Las víctimas son sólo personas gitanas, lo que ha provocado un contexto de terror para la población gitana en la ciudad bahiana. Según numerosas fuentes, los atacantes son agentes de policía militar brasileña, por lo que ya se habla de persecución organizada a esta etnia. 

La comunidad gitana brasileña es la mayor de américa latina, con más de 800.000 habitantes, siendo, desde hace siglos, protagonista del desarrollo económico y cultural del país sudamericano. El presidente brasileño Juscelino Kubitscheck era gitano.

El instituto Cigano de Brasil ha denunciado los graves hechos que se suceden desde hace semanas y, junto a más de 100 organizaciones sociales, universidades y diferentes personalidades han instado al gobierno del estado de Bahía y al Gobierno de Brasil a que detenga de manera inmediata cualquier tipo de represión y acto discriminatorio y que pongan todo su empeño en investigar los gravísimos hechos reseñados.

La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) cree que los constantes señalamientos que el presidente de Brasil, el neofascista Bolsonaro, hace contra distintos grupos étnicos y sociales, y su decidida actuación política contra la mayoría de éstos han creado un clima de tensión y odio contra numerosas personas en aquel país y que, sin duda, los sucesos de Vitoria da Conquista se han visto agravados por ese perenne señalamiento. Pero, y al mismo tiempo, la persecución en Brasil contra los y las gitanas no debe verse como un hecho aislado, sino como un suma y sigue de la discriminación que sufre el pueblo gitano en diferentes partes del mundo. Cabe recordar que en Europa, hogar de la mayor parte de la comunidad gitana en el mundo, millones de gitanos sufren diferentes situaciones de discriminación y exclusión social en todos los países en los que viven.

UGT muestra su apoyo y solidaridad con la comunidad gitana brasileña y se suma a las voces que piden al gobierno de aquel país que actúe de manera inmediata para parar la represión y las agresiones. Asimismo, UGT se adhiere a la petición de diferentes organizaciones gitanas de España, que han instado al gobierno de nuestro país y a la Unión Europea a actuar ante el gobierno brasileño ante esta preocupante escalada de violencia contra un pueblo, el gitano, parte fundamental del desarrollo de Brasil, como lo es también de la Unión Europea.