La IA debe ser un bien común, no el negocio de unos pocos

Pepe Álvarez reclama, en el evento ‘Tejer redes’ junto al papa, un nuevo contrato social para garantizar que la inteligencia artificial beneficie al conjunto de la sociedad

Fecha: 07 Jun 2026

Pepe Alvarez saluda al Papa

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha defendido hoy la necesidad de construir un nuevo contrato social para gobernar la inteligencia artificial y garantizar que sus beneficios lleguen al conjunto de la ciudadanía y de las personas trabajadoras.

 

Durante su intervención, Álvarez ha advertido de que la inteligencia artificial está transformando el mundo del trabajo a una velocidad sin precedentes y ha subrayado que sus efectos no son neutrales. “Los beneficios de la IA no están garantizados; dependen de quién controla la tecnología, cómo se regula y cómo se distribuyen sus ganancias”, ha señalado.

 

El líder sindical ha destacado que esta revolución tecnológica ofrece una oportunidad histórica para avanzar hacia la reducción de la jornada laboral sin merma salarial. En su opinión, los incrementos de productividad derivados de la automatización deben traducirse en más tiempo para vivir, conciliar y participar en la sociedad, y no únicamente en mayores beneficios empresariales.

 
Álvarez también ha alertado sobre la creciente concentración de riqueza y poder en torno a las grandes corporaciones tecnológicas y ha reclamado mecanismos que aseguren una distribución más justa de los beneficios generados por la IA. En este sentido, ha defendido que los datos que alimentan estos sistemas tienen un enorme valor y pertenecen a las personas que los generan. Por ello, ha reclamado una regulación que garantice transparencia en su utilización y que permita que la ciudadanía participe de los beneficios derivados de la misma, incluso mediante fórmulas que reconozcan económicamente el valor de los datos cedidos de forma voluntaria.

 

Asimismo, ha valorado la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV, que llama a adaptar las normas laborales y sociales a los desafíos tecnológicos y advierte de los riesgos derivados de la concentración de las nuevas formas de propiedad digital. Según Álvarez, este planteamiento coincide con la reivindicación histórica del sindicalismo de situar el progreso tecnológico al servicio de la dignidad humana y del bien común.

 

Finalmente, el secretario general de UGT ha defendido que la gobernanza de la inteligencia artificial debe sustentarse en la transparencia de los algoritmos, la supervisión humana de las decisiones automatizadas y el reparto equitativo de las ganancias de productividad. “El futuro del trabajo no puede decidirse en los despachos de las grandes tecnológicas; debe construirse a través del diálogo social y la negociación colectiva”, ha concluido.


Fuente: UGT