La desigualdad y la pobreza, afectan sobre todo a las mujeres

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Cristina Antoñanzas reclama un incremento del gasto público social en los PGE, durante su intervención en el XXV Encuentro Sindical de la Mujer, en Vigo


La Vicesecretaria General de UGT, Cristina Antoñanzas, ha explicado en cifras cómo ha afectado la pandemia a las mujeres, en el ámbito social y laboral, durante su intervención en el XXV Encuentro Sindical de la Mujer. Las mujeres, han tenido una sobrecarga en sus tareas domésticas y profesionales y, además, han estado más expuestas que los hombres, durante el confinamiento, porque son mayoría en muchos servicios esenciales: sanidad, servicios sociales y de cuidados, el comercio, la alimentación, la limpieza, las residencias, etc.

“La situación de la pandemia ha puesto en evidencia y ha ensanchado la brecha de género existente y ha aumentado el porcentaje de trabajadores pobres, especialmente mujeres”. Pero también ha mostrado el deficiente funcionamiento de los servicios sociales, tal y como ha venido denunciando UGT”. En este sentido, se ha referido a la desprotección que han sufrido los colectivos más vulnerables, como las personas con discapacidad o las personas mayores. 
 
Antoñanzas ha afirmado que es preciso fortalecer los servicios públicos, en especial la sanidad y los servicios sociales y ha destacado el Plan de Choque y el impulso del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, alcanzado en el marco del diálogo social, “con un importante efecto positivo desde una perspectiva de género”.

La Vicesecretaria General de UGT ha manifestado que, más allá de los Fondos Next Generation y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, “es preciso que los próximos PGE cuenten con una potente inyección de gasto público para hacer frente a las situaciones de pobreza existentes, que afectan de manera más intensa a las mujeres. Hay que romper el binomio mujer y pobreza. Tenemos el compromiso de reconstituir y reconfigurar la realidad social que se ha resquebrajado en nuestro país”.

Para ello, ha abogado por avanzar hacia un sistema sólido y eficaz de protección social, garantista del ejercicio de derechos económicos y sociales. “Hay que aumentar la inversión pública e impulsar las reformas necesarias para luchar contra la desigualdad, la pobreza y la exclusión social”.

Combatir las brechas de género en el ámbito laboral

Antoñanzas también ha hablado sobre el impacto del Covid en la ocupación de las mujeres y las brechas de género en el mercado de trabajo. Ha explicado el impacto del teletrabajo en las mujeres, cómo les han afectado los ERTES (hasta el 27 de agosto había 274.146 personas en ERTE, el 53,21% de ellas mujeres) y ha confirmado que la brecha laboral persiste.

También se ha referido a los importantes acuerdos alcanzados en el ámbito del diálogo social, como el Anteproyecto de Ley del Trabajo a Distancia, los distintos acuerdos de ERTES o la implementación de los Planes de Igualdad y el Reglamento sobre Igualdad Retributiva. Estos últimos deben permitir combatir la brecha salarial. Ha recordado que “todas las discriminaciones que soportan las mujeres en el ámbito laboral, confluyen en sus retribuciones, causando una penalización económica a lo largo de su vida laboral”.