Frente a los bulos y la alarma: rigor, responsabilidad y respeto a los profesionales que protegen la salud pública

En las últimas horas estamos viendo cómo determinadas fuerzas políticas y numerosos perfiles en redes sociales están difundiendo mensajes alarmistas y bulos sobre la situación relacionada con el hantavirus y la llegada a España de personas procedentes del buque afectado

Fecha: 08 May 2026

Traje de protección sanitario

Queremos trasladar un mensaje claro a la ciudadanía: no existe ninguna información oficial que justifique la alarma social que algunos están intentando generar de forma irresponsable.

Las autoridades sanitarias españolas, junto a los organismos internacionales competentes, están actuando siguiendo los protocolos epidemiológicos y de seguridad establecidos para este tipo de situaciones. España cuenta con profesionales altamente cualificados, con experiencia y capacidad suficiente para gestionar este operativo con rigor, coordinación y garantías.

La ciudadanía debe saber que todas las decisiones que se están tomando responden exclusivamente a criterios científicos, técnicos y sanitarios. Frente al ruido y la utilización política del miedo, es importante confiar en quienes llevan años sosteniendo nuestro sistema público de salud y emergencia.

Desde UGT queremos lanzar un mensaje de apoyo y confianza en las personas trabajadoras que están al frente de esta situación: profesionales sanitarios, personal de emergencias, transporte sanitario, equipos de coordinación y seguridad, personal técnico y trabajadores públicos que están desarrollando su labor bajo una enorme presión mediática y social.

Difundir bulos, alimentar teorías sin fundamento o lanzar mensajes catastrofistas no solo genera miedo innecesario entre la población. También supone una falta de respeto hacia quienes están trabajando con profesionalidad para proteger la salud pública y garantizar que todo se desarrolle con seguridad.

No podemos permitir que la desinformación tensione todavía más a los equipos humanos que están gestionando esta situación desde la responsabilidad y el conocimiento científico. La salud pública necesita serenidad, información veraz y confianza en los servicios públicos. 

Desde UGT hacemos un llamamiento a la calma, a la responsabilidad colectiva y al respeto hacia el trabajo de los profesionales que, una vez más, están demostrando el valor esencial de los servicios públicos y de las personas trabajadoras que los sostienen cada día.

Por ello, desde nuestro compromiso con la seguridad y la salud laboral, queremos recalcar que las trabajadoras y los trabajadores, ante cualquier riesgo, tienen protección ante la ley. En este caso, con relación a la actual situación generada por el brote de hantavirus, queremos recordar que la actual Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, contiene instrumentos para implantar y desarrollar las medidas preventivas necesarias para este momento y otros similares futuros. 

La Ley 31/1995, en su artículo 12 recoge el derecho a la participación en la planificación, programación, organización y control de la gestión relacionada con la mejora de las condiciones de trabajo y la protección de la seguridad y salud de los trabajadores. 

La empresa debe proporcionar a las personas trabajadoras equipos de protección individual adecuados al desempeño de sus funciones y cuando sean necesarios para el riesgo al que estén expuestas, además las personas trabajadoras deben tener formación sobre cómo se utilizan y conservan dichos equipos.

Por otro lado, el artículo 21 sobre Riesgo grave e inminente establece las obligaciones de las empresas y los derechos de los trabajadores para actuar en estos casos. Se entiende como «riesgo laboral grave e inminente» aquel que resulte probable racionalmente que se materialice en un futuro inmediato y pueda suponer un daño grave para la salud de los trabajadores”.

En caso de riesgo laboral e inminente, las empresas deben:

• Informar del riesgo a los trabajadores afectados y de las medidas adoptadas o que deban adoptarse para su protección

• Adoptar las medidas y proporcionar instrucciones necesarias para que, en caso de peligro grave e inminente, los trabajadores puedan interrumpir su actividad. 

• En el caso de que la empresa no cumpla con sus obligaciones, los representantes legales de los trabajadores (o los delegados de prevención en caso necesario) podrán paralizar la actividad de los trabajadores afectados por dicho riesgo. Y se comunicará a la empresa y a la autoridad laboral.

A continuación, ponemos a disposición información de utilidad sobre el virus:

  • ¿Qué es?

La infección por Hantavirus es una enfermedad zoonósica aguda que provoca dos síndromes (ambos con fiebre, trombocitopenia y leucocitosis):

  • La fiebre hemorrágica con síndrome renal por hantavirus (FHSR).
  • El síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), también conocido como síndrome pulmonar por hantavirus (SPH).

Las infecciones por hantavirus son relativamente poco comunes a nivel mundial. En 2025, en la Región de las Américas, ocho países notificaron 229 casos y 59 muertes por SPH (tasa de letalidad de 25,7 %).

  • Cómo se transmite

La infección por hantavirus se adquiere principalmente por contacto con la orina, las heces o la saliva de roedores infectados, o al tocar superficies contaminadas.

En algunos casos aislados detectados en Argentina, se ha observado que una persona con hantavirus puede contagiar a otra con la que ha tenido un contacto muy estrecho. Normalmente, estos contagios no pasan de una persona a otra y las cadenas de transmisión suelen ser muy cortas.

  • Síntomas y evolución

La enfermedad suele comenzar con: fiebre, dolores musculares, molestias digestivas, como náuseas o diarrea.

En algunos casos puede empeorar rápidamente y provocar graves problemas respiratorios y una bajada peligrosa de la tensión arterial.

  • El riesgo para la población española se considera muy bajo

En estos momentos, el brote actual se encuentra limitado al crucero.

Aun cuando se detectaran contactos de riesgo o casos sintomáticos entre los pasajeros españoles o hubiera que atender pasajeros enfermos en España, el sistema sanitario estaría preparado para atenderles con seguridad y reducir el riesgo al mínimo de nuevas transmisiones secundarias.


Fuente: UGT