Formación y usos prohibidos: el Reglamento Europeo de IA entra en vigor
UGT quiere advertir a empresas y empleadores que estaremos vigilantes para que la ley se cumpla en todos sus extremos, actuando en caso de cualquier posible incumplimiento del RIA
Fecha: 31 Ene 2025
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La aprobación del Reglamento Europeo de IA (en adelante, RIA) supuso un hito a la hora de proteger nuestros derechos fundamentales ante las amenazas que representa la Inteligencia Artificial. La aproximación que realiza el RIA a los riesgos inherentes, catalogándolos en función de su peligrosidad desde nulo hasta prohibido, marca la pauta de su paulatina entrada en vigor.
Así, y desde este 2 de febrero de 2025, quedan terminantemente prohibidos dos usos de IA laborales: la detección de emociones en los puestos de trabajo –incluidas las entrevistas de reclutamiento– y el uso de biometría para identificar a las personas por su afiliación sindical. Esta última prohibición se complementa con los recientes dictámenes de la AEPD sobre la imposibilidad de usar la huella dactilar o cualquier otro dato biométrico como método para registrar la jornada. También este 2 de febrero cualquier proveedor de IA, o empresa que la utilice, deberá garantizar que todas las personas trabajadoras que utilicen una Inteligencia Artificial en su puesto obtengan “un nivel suficiente de alfabetización (1)”. Es decir, las personas deberán estar formadas para “tomar conciencia de las oportunidades y los riesgos que plantea la IA, así como de los perjuicios que puede causar”.
UGT valora positivamente la proscripción definitiva de ambas técnicas y la emergencia de formar a las personas en el uso correcto y consciente de una IA laboral. En el caso de la detección de emociones, estábamos ante un gravísimo atentado contra la intimidad de las personas trabajadoras, que se verían sometidas a una suerte de Gran Hermano laboral que vigilaría, sistemática y constantemente, aquello que nos define como humanos: nuestros sentimientos. Otro tanto podemos decir de las herramientas de persecución sindical, que únicamente persiguen coartar un derecho consagrado en nuestra democracia. Sin olvidar que ambos usos estaban sujetos a un elevado número de errores de juicio, lo que aumentaba, más si cabe, la transgresión de nuestros derechos fundamentales. Finalmente, la formación tecnológica es el único camino para alcanzar la plena empleabilidad y un crecimiento profesional acorde a las necesidades del mercado de trabajo.
El Sindicato quiere advertir a empresas y empleadores que estaremos vigilantes para que la ley se cumpla en todos sus extremos, actuando en caso de cualquier posible incumplimiento del RIA. Pero este aviso quiere ir más allá: en apenas dos años, cualquier tipo de IA de uso laboral deberá ser explicable, transparente, controlada por humano y deberá superar auditorias de riesgos y de calidad. Es un tiempo más que suficiente, por lo que no cabrá excusas: incumplir conlleva duras sanciones y ejerceremos nuestra responsabilidad como representantes legales de las personas trabajadoras.
(1) «alfabetización en materia de IA»: las capacidades, los conocimientos y la comprensión que permiten a los proveedores, responsables del despliegue y demás personas afectadas, teniendo en cuenta sus respectivos derechos y obligaciones en el contexto del presente Reglamento, llevar a cabo un despliegue informado de los sistemas de IA y tomar conciencia de las oportunidades y los riesgos que plantea la IA, así como de los perjuicios que puede causar;