El trabajo decente, la justicia social y los ODS son una necesidad acuciante

Versión para impresiónVersión para impresión

Jesús Gallego insta a los gobiernos a pasar a la acción y cumplir sus compromisos, durante su intervención en el I Congreso Interuniversitario OIT sobre justicia social, el trabajo decente y los Objetivos de Desarrollo Sostenible


El Secretario de Relaciones Internacionales de la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT), Jesús Gallego, ha participado en la mesa inaugural de este congreso, desarrollado bajo el epígrafe “Llamamiento mundial a la acción: la posición de los interlocutores sociales” y ha puesto en valor la declaración adoptada, por unanimidad, en la última Conferencia Internacional del Trabajo, fruto del diálogo social tripartito. “Este llamamiento a la acción, no es sólo una declaración, tiene que ser entendida como una alerta y como una llamada urgente a la acción sobre una necesidad acuciante, que se hizo más evidente durante la pandemia, pero que viene arrastrándose desde años: la desigualdad y las malas condiciones laborales y de vida de gran parte de la población mundial. Pero también tiene un significado en su forma: el tripartismo, la negociación, el que las organizaciones sindicales y empresariales, así como los gobiernos hayan trabajado duro para llegar a un acuerdo tiene que ser puesto en valor y tiene que marcar el camino a seguir para enfrentarnos a cualquier reto”. 

Gallego ha destacado que la pandemia causada por el Covid-19 y los problemas sociolaborales que ha traído han indicado un buen camino para trabajar en algunos aspectos, pero “todavía no estamos a la altura para dar una respuesta eficaz a los efectos que la pandemia requiere”. A juicio del secretario de Internacional, “la  pandemia reveló la necesidad de reforzar los servicios públicos y garantizar los derechos laborales, pero también volvió a poner de manifiesto las desigualdades sociales. Desigualdades que han crecido y ha puesto en evidencia un sistema económico que sitúa los intereses privados por encima de los de la mayoría y que es capaz de subordinar las políticas estatales a los intereses de unos pocos”. En este sentido, ha criticado el rechazo de las empresas farmacéuticas a liberar las patentes para que las vacunas estén al alcance de la mayor cantidad de gente, en el menor tiempo posible, y el que los gobiernos, como los de los Estados miembrods de la Unión Europea hayan decidido salvaguardar el interés de las farmacéuticas al de la mayoría social, tanto en su labor diaria como dentro de la Organización Mundial de Comercio.

Aunque “este llamamiento a la acción fue producto de una situación excepcional, tiene efectos en aspectos que son estructurales, como el trabajo decente, la justicia social y una agenda para conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible”- ha dicho. Este llamamiento “es una guía muy valiosa por su contenido y por el consenso alcanzado, pero ahora toca ponerse manos a la obra. Eso significa un compromiso de los gobiernos y de los agentes sociales, actuar conjuntamente en el marco de la OIT y fortalecer la acción y el trabajo conjunto para lograr estos fines” que, ha recordado “no son sino la justicia social para lograr la paz en el mundo”.