El Parlamento debe ratificar ya la Carta Social Europea revisada

Versión para impresiónVersión para impresión

El Secretario General de UGT, Cándido Méndez, ha demandado al Gobierno que lleve al Parlamento la Carta Social Europea revisada para su ratificación, “ya que se aprobó por nuestro país en el año 2000 pero aún no se ha ratificado”.

“Esta Carta es el Tratado Europeo de Derechos Sociales por excelencia y supone asentar que la democracia real solo puede darse si está vinculada al cumplimiento y aplicación de los derechos sociales”. 

Cándido Méndez ha realizado estas declaraciones durante la inauguración de la jornada de estudio sobre la Carta Social Europea organizada por UGT y CCOO, en la que ha señalado que “su evolución ha ido en un sentido de progreso puro, a diferencia de la deriva en la construcción de la Unión Europea, que a partir de la imposición de las políticas neoliberales ha ido perdiendo el compromiso de la cohesión social, algo que se mantiene intacto en la Carta”.

Este tratado ha sido ampliado en varias ocasiones y en su última revisión reconoce los derechos a la protección en caso de despido, a la tutela de los créditos de los trabajadores en caso de insolvencia de su empleador, a la dignidad del trabajo, a la conciliación, a la información y consulta en los procedimientos de despido colectivo o a la protección contra la pobreza y la exclusión social, entre otras cuestiones. 

Por ello, “resulta imprescindible que se ratifique, porque los derechos sociales que contiene esta Carta serán de aplicación directa”, ya que se integrarán a partir de ese momento en el ordenamiento jurídico español y tendrán que ser cumplidos como las leyes de nuestro país. 

Durante la inauguración, el Secretario General de la Unión General de Trabajadores ha recordado también que “el encargado de velar por el cumplimiento de la Carta, el Comité Europeo de Derechos Sociales, ha atendido las alegaciones de las organizaciones sindicales hacia las reformas laborales de 2010 y 2012, sobre todo ésta última, por su incumplimiento sobre los derechos recogidos en la Carta. Un varapalo que avala el objetivo de UGT y CCOO de revertir esta reforma laboral que, entre otras muchas cuestiones, vulnera el equilibrio de este tratado”.