El empleo y su protección deben contemplarse en el proyecto europeo para la transición justa

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Mª Carmen Barrera defiende en el Observatorio del Mercado de Trabajo del CESE un empleo más resiliente ante las amenazas y crisis


La Secretaría de Políticas Europeas, Mª Carmen Barrera, ha participado en el Observatorio del Mercado de Trabajo del Comité Económico y Social Europeo. Audiencia Pública: “Una transición justa para los trabajadores de las industrias europeas: fomento de oportunidades de reciclaje y mejora de las cualificaciones”. 

Mª Carmen Barrera ha señalado que “la formación y la recualificación de trabajadores y trabajadores debe estar en el centro de los objetivos de las normas de mercado de trabajo europeo puesto que nos enfrentamos a cambios importantes originados por las crisis y en este escenario, el fomento de las capacidades de trabajadores y trabajadoras nos ayudará a hacer empleo y mercado laboral más resistentes ante las futuras crisis, ahora y fundamentalmente climática”.

“La respuesta desde la Comisión Europea a estas transformaciones que exigen planteamientos de eco sostenibilidad y una transición justa, se encuentran en el ambicioso paquete normativo “Fit for fifty-five”, ha explicado, “pero resulta inaceptable que no exista ninguna previsión específica en este vasto proyecto, en materia de empleo”.

Barrera ha subrayado que “el empleo es el núcleo de la economía y la sociedad Europea y, tras la crisis del Covid19, tomando sus enseñanzas, vemos que ha sido protegiendo en extremo el empleo como el conjunto de la Unión ha podido superar los efectos de la Covid19. Es evidente que, ante las amenazas y crisis, se hace imprescindible hacer más resiliente el empleo y resulta muy sorprendente que en una transformación tan importante como pretende hacer la Comisión Europea, vuelva a ser el gran olvidado”.

La Secretaría de Políticas Europeas ha advertido de que “no solo no se habla de previsiones para proteger el empleo y de crear empleo de calidad y más resiliente, sino que tampoco se tiene en cuenta la necesidad de repartir el trabajo, ante las transformaciones ligadas a la digitalización, para que todos y todas podamos acceder a un empleo, trabajando menos para trabajar todos y todas y conseguir una mayor calidad social”.

Apuesta por la semana de 32 horas

“Queremos incorporar la reivindicación de UGT por la semana laboral de 32 horas, en el Pilar Europeo de Derechos Sociales porque esta medida podría ser un elemento estratégico en el diseño del cambio social, pero es fundamental garantizar que los cambios hacia la descarbonización de la economía no perjudiquen los niveles de empleo, las condiciones de trabajo decentes y la protección social adecuada”, ha afirmado.

“Los esfuerzos para la transición hacia un modelo productivo más ecológico pueden crear oportunidades de empleo decente, incrementando la eficiencia de los recursos y construyendo sociedades sostenibles con bajas emisiones de carbono a largo plazo” ha finalizado.