El Banco de España persiste en un análisis obsoleto del mercado laboral

Versión para impresiónVersión para impresión
  • UGT considera erróneo el planteamiento del Gobernador del BdE sobre los ERTE
     
  • Cualquier medida destinada al ajuste fiscal debe aplazarse hasta que las condiciones sanitarias permitan que la actividad económica pueda volver a su normalidad

UGT considera que algunas de las recetas planteadas por el Banco de España para afrontar la situación actual no ayudarían en una crisis tan compleja como la provocada por la pandemia del covid-19.

El BdE ha publicado hoy su informe trimestral sobre las perspectivas económicas para España en el periodo 2020-2022, en el que plantea dos escenarios diferentes para la evolución de nuestra económica en función de la evolución de la pandemia; en ambos escenarios empeoran las previsiones dadas antes del verano por la institución debido a la extensión de los rebrotes desde el mes de julio (que han ralentizado el impulso de la recuperación de la actividad económica y del empleo), y se alerta de una intensificación en la destrucción del tejido productivo y del empleo, con un incremento del paro de larga duración.

UGT considera que el Banco de España, al insistir en culpabilizar a la regulación del mercado laboral de la crisis del empleo, señalando una disfuncionalidad debido a la dualidad, persiste en un análisis obsoleto y sesgado, dirigido a poner el acento de manera casi única en la supuesta disparidad de costes de despido entre temporales e indefinidos. No menciona el elevado fraude en la contratación temporal y la jornada parcial, ni medidas que terminasen con la elevada creciente proporción de contratos de corta duración (más de una cuarta parte de los registrados de cada mes duran menos de 7 días, 10 puntos porcentuales más que hace una década).

Incentivos darwinistas

UGT considera, además, que el planteamiento realizado hoy por el Gobernador del BdE, Pablo Hernández de Cos, respecto al mantenimiento de las políticas expansivas pero bajo la condición de adaptarlas a las circunstancias, es una propuesta peligrosa, que se basaría en un proceso de selección darwinista donde los recursos se distribuirían únicamente a quienes tienen la posibilidad de sobrevivir y de crecer tras la crisis, dejando fuera del paraguas del Estado a determinadas empresas y, por tanto, a sus trabajadores y trabajadoras.

UGT considera que, en el marco de las incertidumbres que todavía gravitan sobre los tiempos y la forma de la recuperación económica y de la evolución de la pandemia, que recoge el propio BdE en su informe, es fundamental una apuesta clara y sin condiciones por las políticas expansivas, así como por el mantenimiento de los ERTE durante el tiempo que sea necesario para no dejar a nadie atrás. Por esa razón el Sindicato considera que el enfoque del BdE sobre este último asunto es erróneo, dado que en estos momentos el mantenimiento del mecanismo de los ERTE debe ser una prioridad política, en la medida que permite sostener el tejido productivo, el empleo y las rentas de las familias, como se ha demostrado durante estos meses.

Ahora no toca hablar de ajustes

La pandemia ni ha terminado ni podemos acogernos a ningún tipo de certezas respecto a su evolución, por lo que plantear en este momento medias como éstas, o adelantar decisiones en la senda de un posible ajuste fiscal, de reducción del déficit y de la deuda pública, deben aplazarse hasta que las condiciones sanitarias permitan que la actividad económica pueda volver a la normalidad.