Deben mantenerse las medidas expansivas para impulsar el consumo y la inversión

Es necesario reconducir la inflación, aumentar salarios y redistribuir la renta de manera más equitativa


Los datos del avance de la Contabilidad Nacional correspondientes al primer trimestre de 2023 publicados hoy por el INE, señalan que se produjo un aumento del PIB del 0,5% respecto al cuarto trimestre de 2022 y, en términos anuales, el crecimiento se concreta en un 3,8%. Valores que indican que la economía habría continuado con su ritmo de crecimiento tras la normalización de la actividad económica tras la pandemia, evitando así que se haya producido una recesión tras el fuerte impacto sufrido por el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Entre los datos, UGT destaca que dentro de la demanda haya habido una desaceleración en las tasa anuales del consumo de los hogares, que pasa de crecer un 2,9% a un 1,4% en este trimestre, y de la inversión, cuya tasa se reduce de un 2,4% a un 0,8%. Mientras que desde la perspectiva de oferta lo más significativo es que el sector primario vuelva a crecer en términos anuales tras tres trimestres seguidos de caídas y que la industria haya acelerado su crecimiento. 

En este contexto, el sindicato considera que hay que tener en cuenta dos circunstancias importantes, de un lado, que el Banco de España acaba de hacer público un informe en el que estima que las medidas adoptadas por el gobierno en 2022 para paliar el impacto de la invasión de Ucrania habrían ayudado a elevar el PIB en 1,1 puntos porcentuales y reducir la inflación en 2,3 puntos. Pese a la imperfección de alguna de estas medidas, el saldo global está siendo positivo, y pone el acento en la necesidad de adoptar medidas de apoyo a los hogares y a la actividad económica en momentos de crisis, especialmente dirigidas a los más vulnerables. 

Esta política contrasta con la experiencia de la Gran Recesión de 2008, cuando la austeridad terminó por hundir la economía y la calidad de vida de la mayoría de la población, una experiencia que debería servir para abandonar para siempre aquellas perniciosas prácticas. 
De otro lado, como ejemplo negativo, hay que señalar las decisiones de política monetaria del BCE, con subidas generalizadas de los tipos de interés, que ya se sitúan en el 3,5%. Una estrategia errónea que está afectando negativamente a la economía al aumentar los precios de las hipotecas a tipo variable y dificultar el acceso a créditos a las empresas, lo que lastra el consumo y la inversión.

Gracias a las medidas expansivas, no se ha llegado a la recesión

Los datos reflejan también una desaceleración del consumo de los hogares si se observan sus tasas anuales, causada por la pérdida de poder de compra que ha generado la inflación y la escasa subida de salarios. Actualmente, la inflación media se sitúa en el 4,8%, mientras que las variaciones salariales se encuentran en un 3,1% en promedio. Esto supone una pérdida de capacidad adquisitiva de 1,7 puntos. El principal factor que está afectando a la inflación son los elevados márgenes de beneficios, que en 2022 alcanzaron su valor más alto desde que se tiene registro (10,5%). 

En resumen, la economía española necesita mantener sus estímulos, dirigiéndolos de manera más precisa a la población más desfavorecida, y establecer medidas eficaces para reconducir la inflación, aumentar los salarios y redistribuir la renta de manera más equitativa. Para reclamar estas políticas animamos a la población a salir a la calle el próximo 1 de mayo, uniéndose las manifestaciones convocadas por los sindicatos de clase.  
 


Fuente: UGT